Estas especies son de diferentes estratos arbóreos y le sirven para hacer ganadería sostenible, combinando frutales e incluso animales
Una de las sombras que lleva la cadena de suministro ganadera es el estigma del impacto negativo que genera en el medioambiente. Según cifras de la FAO, esta actividad pecuaria representa 7,1 gigatoneladas de C03, equivalente a 14,5% de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).
Pero esto ha cambiado en los últimos años y los ganaderos han buscado alternativas para trasladar la ganadería extensiva por sistemas amigables con el medio ambiente, como los de silvopastoreo.
Los sistemas silvopastoriles son los que combinan en un mismo lugar especies forestales, maderables, frutales e incluso animales, pero sin la presencia de algún cultivo. Se manejan en distintas prácticas con incorporación bovina, como el pastoreo de ganado como complemento a la agricultura de subsistencia.
“La ganadería colombiana se encamina hacia el uso de sistemas silvopastoriles, ya que estos son amigables con el medio ambiente y también aportan alimento a los animales. En este sistema se tienen diferentes estratos arbóreos para el consumo animal: bajo, medio y alto. En el primero están las pasturas, en el medio los arbustos para ramoneo, y el alto, que son los árboles para sombra, barreras, rompevientos, fijadores de nitrógeno del suelo, entre otros”, comentó Ricardo José Henríquez, médico veterinario zootecnista y magíster en ciencias veterinaria del trópico de Agrosavia.
Entre estos árboles se pueden usar maderables, que son un beneficio extra para el sector ganadero, porque pueden aprovechar la madera cuando cumple su ciclo de vida. “Automáticamente, se debe reemplazar para que ese ciclo se mantenga con el crecimiento de nuevos árboles y no solo incidir en la deforestación que tanto daño le hace al medio ambiente. Estos árboles entran dentro de ese paquete de arreglo agroforestal que se maneja hoy en la ganadería bovina sostenible”, agregó Henríquez.
Los árboles que recomienda usar el experto que hacen parte del estrato alto son el trupillo, crucial en zonas con propiedades áridas, ya que durante la sequía conserva la producción de follaje y frutos; la caña fístula, instrumento fundamental en la rehabilitación de tierras afectadas por la deforestación, deterioro de suelos por mal manejo y la minería; campano, que es una especie forrajera por sus legumbres verdes y semillas comestibles; y el guásimo, también utilizado para forrajes.
“Estos cuatro árboles tienen un gran aporte en la nutrición animal, son de mayor importancia porque en las épocas secas del año, además de proporcionar sombra, suministra un fruto que se llama vaina y este es rico en proteína y azúcar, muy palatable para los animales.

