
Las compras van a empezar muy pronto, ya se ha hecho la investigación de qué tierras realmente cumplen con los requisitos y está próxima la negociación, anunció la ministra de Agricultura, Cecilia López Montaño.
De acuerdo con la funcionaria, el precio será superior al que dicen las escrituras porque se quiere empezar a acercar ese precio con el valor comercial, tal como es el objetivo del catastro multipropósito. Así lo expresó en el canal institucional RTVC.
La idea es hacer efectivo, primero, el acuerdo con Fedegán y sostuvo que hasta el momento se ha recibido de los ganaderos oferta por más de 260 mil hectáreas pero muy poca clasifica porque están en otras regiones como los Llanos Orientales donde no es fácil hacer una reforma agraria porque las tierras resultan muy costosas para ponerlas a producir.
Se tienen 60.000 hectáreas en la región Caribe que es donde está concentrada la demanda y de allí solo el 25 % son de Fedegán y el resto es de otras personas que han ofrecido tierra pero ahí se tiene que ser muy cuidadoso de que sean productivas, que no tengan problemas en su compra, que no vengan de conflictos de tierra, que no hayan estado en proceso de restitución, etc.
Recordó que desde el comienzo se definió que serían tierras muy productivas que están subutilizadas y estas se encuentran fundamentalmente en la región Caribe y en el Magdalena Medio.
A nivel general se tienen ofertas por 1,7 millones de hectáreas de diferentes sectores y personas, en todo el país, las cuales están siendo analizadas aunque muchas de ellas no clasifican por no cumplir con todos los requisitos establecidos.
Una vez que se compra la tierra se analiza cuál es la población campesina que sería objeto de ese beneficio, deben ser usuarios de reforma agraria. La gran demanda por tierra está en la región Caribe.
“Los campesinos que ya tengan algo van a pagar algo por la tierra, eso lo estamos definiendo, pero habrá crédito de largo plazo y con tasas de interés muy bajas”, manifestó.
De acuerdo con la ministra Cecilia López, para los actuales poseedores de baldíos que no estén en capacidad de poner a producir esas tierras les resultará más beneficioso venderlas al Gobierno, teniendo en cuenta que los impuestos de estas subirán.
