
Aunque de manera general
los productos agropecuarios tuvieron incrementos en sus precios, hubo
excepciones como la papa
La sombra de la inflación
ha estado presente a lo largo de este año con especial fuerza sobre los
productos agropecuarios y la industria alimentaria. Colombia no fue ajena a ese
fenómeno y el IPC, que ya llegó a dos dígitos desde agosto y se encuentra actualmente
en 10,84%, ha sido jalonado por el segmento de alimentos, división que subió
25,4% anual.
Ante este panorama LR
consultó las cifras del Sistema de información de precios (Sipsa) del Dane,
para saber cuáles son los productos agropecuarios que más subieron y los que
han bajado en lo corrido del año, así, ver el impacto real
de este rubro en los bolsillos del consumidor.
Enero había comenzado con
unos precios estables en algunos productos agropecuarios, pero el impacto de la
guerra de Ucrania generó enormes alzas en granos como el fríjol bolón y la
arveja verde en vaina, que tuvieron un incremento de 82,3% y 76,2%,
respectivamente.
Muy de cerca le sigue la
cebolla cabezona blanca, que tuvo un alza de 69,9% y, en el último reporte
semanal del Sipsa, se encuentra en promedio en $1.721 el kilogramo.
Los granos, en general,
tuvieron un alza importante, y en algunos casos, como el del maíz, los
incrementos afectaron otras industrias como la avícola, puesto que representa,
junto a la soya, casi 80% de lo que cuesta la producción de pollo, según
explicó Gonzalo Moreno, presidente ejecutivo de Fenavi.
El maíz amarillo en
cáscara, por ejemplo, subió 21,7%, y el garbanzo importado llegó a 15,2% en lo
corrido del año. La lenteja, por el contrario, tuvo una ligera reducción de
0,6%.
Las proteínas también se
vieron afectadas por los altos precios; en el caso de la carne de res tipo
murillo, el alza fue de 19,5% y en los cortes de sobrebarriga fue de
17,8%. El pollo entero congelado sin vísceras subió 9,2% y
fresco creció 16,3%. El cerdo fue la proteína más estable, con un aumento
moderado de 5,2%.
La papa fue el producto que
más bajó, con una reducción de 52,7%. Este producto, en particular, estuvo por
las nubes en la primera parte del año, producto del cierre de los hoteles,
restaurantes y cafeterías durante pandemia, que representa 35% de la demanda de
este cultivo; los paros y cierres de vías en 2021; y el alza de insumos del
cierre de año de 2022.
“A partir de junio la papa
empezó a mostrar unos decrecimientos en su precio, porque sale la cosecha de la
sabana cundiboyacense; es decir, 65% de papa de la producción del país. Tuvimos unos precios muy bajos en julio y
agosto y la primera quincena de septiembre”, explicó Germán Palacio, gerente general
de Fedepapa.
