Asimismo, en concordancia con las Cinco Libertades
del Bienestar Animal, el diseño
de las instalaciones ganaderas también debe procurar la posibilidad
de expresión de comportamientos normales de la especie; además de minimizar la
tensión social y el estrés.
En este sentido, diversos estudios han determinado
que la conducta y la organización social pueden ser
afectadas por las condiciones de
alojamiento y la disponibilidad de espacio
vital. De hecho, puede influenciar de manera determinante la conducta y
la organización social, que a su vez afectan un amplio número de aspectos
relacionados a la producción, reproducción y
aun mortalidad.
Instalaciones
ganaderas en el trópico ¿Adecuadas?
Aunque el estudio de la conducta y organización
social han recibido atención en razas Bos taurus de
uso en zonas de clima templado; en realidad, la
situación no es la misma con el ganado tropical (e.g., Bos indicus o sus cruces con Bos taurus), en donde aún existe un importante vacío de
información científica.
En tal sentido, la mayoría de las instalaciones ganaderas en
el trópico están concebidas sobre diseños no validados biológica (animal) o
ecológicamente (condiciones medio ambientales).
Así, muchas de las instalaciones resultan
ser inapropiadas e incluso estar asociadas con problemas de expresión y
detección de celo, crecimiento, engorde; así como
irregularidades en la producción lechera a
causa de estrés crónico.
De allí que, el objetivo de este artículo es llamar
la atención al respecto y generar algunas recomendaciones.
¿Las
instalaciones ganaderas mal diseñadas crean tensión social y estrés?
Los requerimientos
de espacio varían entre especies, también razas e incluso entre
individuos; esto en función de su rango social en un determinado grupo. Por
ende, todo individuo requiere de un mínimo de espacio para estar en confort.
Es de resaltar que la violación del espacio vital puede
conllevar a incremento de interacciones de agresión; o que promueven la tensión
social hacia los de menor rango social.
En efecto, individuos de rango subordinado
requieren incluso de un espacio mínimo para mostrar su subordinación; una vez
ocurrida la interacción antagonista, si el individuo derrotado o subordinado no
dispone del espacio suficiente para
retirarse y demostrar su subordinación, seguirá siendo agredido por el
individuo dominante.
Lo anterior, conlleva a lesiones tanto en el animal
agredido como en el agresor, aumenta la tensión social del grupo;
y en general merman en los indicadores productivos (i.e.,
producción de leche, ganancia de peso, expresión de celo, depresión inmunológica). Como resultado pueden
aparecer daños a las instalaciones.
Diseño
de instalaciones ganaderas y espacio vital
Al espacio requerido por el individuo para sentirse
confortable y libre de tensión social se le denomina “espacio vital”; por ello, su consideración es de
gran importancia en el diseño
de las instalaciones.
Por lo tanto, en condiciones tropicales y
rebaños nativos donde existe poca información científica,
asociada al espacio vital, las variables anteriores deben ser consideradas al
detalle; sobre todo al momento de diseñar
y construir las instalaciones.
Variables
a considerar en el diseño de las instalaciones ganaderas
Entre las variables inherentes al animal se
consideran la raza, peso, talla y temperamento, éste último, probablemente
asociado a rasgos de conducta social y organización.
Por ejemplo, razas de mayor peso y talla requieren
de más espacio. En tanto que, con
animales de temperamento nervioso, es probable que el diseño resulte más relevante
que el espacio al momento de manejar los animales dentro de las instalaciones.
Así también, es recomendable la identificación y
reducción de individuos de temperamento
nervioso y agresivo mediante programas de marcaje de conductas positivas, selección y
cruzamiento. De hecho, ha sido reportado en razas cárnicas taurinas que
aquellos animales de esqueleto y extremidades de hueso fino y con remolinos
sobre los ojos exhiben temperamento nervioso.
Importancia
del espacio vital y temperamento en el diseño de instalaciones
En ambientes cálido-húmedos,
el espacio debe ser mayor a fin de evitar la formación de microclimas adversos
dentro de las instalaciones; dado que la disminución del espacio conlleva a la
cercanía entre animales, lo cual a su vez es un obstáculo para una eficiente
disipación de calor.
De igual forma, la oferta
de espacio debe optimizar la circulación de aire y gases nocivos
entre los animales, facilitando así la eliminación de calor vía
convección. Asimismo, la altura de los techos debe ser suficiente
para dicha mayor ventilación y sin recurrir al uso del agua dentro de las
instalaciones.
Por tal razón, en zonas cálido-secas, la oferta de espacio, altura del
techo y aspersión con agua fresca o baños; así como la ventilación forzada resultan
estrategias efectivas para aliviar el estrés calórico.
En todos los casos, la construcción de túneles de
agua (manga cerrada con aspersores) a distancia prudencial de las instalaciones, seguidos de corrales de secado amplios y ventilados; además,
provistos de sombra y bebederos con agua fresca resultan una excelente
estrategia para aliviar el estrés
calórico.
Manejo
racional en las instalaciones ganaderas
Las instalaciones representan
un lugar para la interacción animal humano; por lo que, de alguna manera, se
prestan a conjugar el temperamento nervioso de algunos individuos con la
impericia, impaciencia y agresividad humana.
Adicionalmente, esta situación es potenciada por
diseños defectuosos, ante los cuales los animales se frenan y no cooperan
porque tienen miedo (p.e. áreas oscuras, resbaladizas, ruidos metálicos);
además de que suelen existir preconceptos culturales opuestos al Bienestar
Animal en determinadas zonas de producción (uso de palos,
gritos).
Recomendaciones
de manejo en instalaciones ganaderas
Introduzca gentilmente a los animales a las nuevas
instalaciones, hasta que la experiencia les permita reducir el miedo a lo
novedoso.
Coloque alimentos del agrado del animal para
inducirlos a entrar a las instalaciones; conjuntamente con el establecimiento
de rutinas desde las fases de crianza (i.e. cruzar la manga).
Permita al animal invertir 20 a 30 minutos para
calmarse luego de ser llevado a los corrales y pasillos
de distribución.
Minimice, durante el paso a través de las
instalaciones, objetos o movimientos distractores que atemoricen a los animales
(cadenas, sogas, cosas brillantes).
Evite gritos, ruidos agudos, corrientes de aire de
frente, canaletas de drenaje en el medio, pisos resbalosos y con cambios
de textura y/o color.
Evite excesiva cantidad de personas y en
movimiento, así como objetos a los costados de la manga; esto asusta a los
animales.
Utilice luz indirecta para el manejo en
instalaciones, como mangas y bretes; ya que los animales tienden a caminar
hacia áreas iluminadas, pero no con luz frontal o enceguecedora.
Diseño
de instalaciones ganaderas
Características
de instalaciones usadas como corrales de recepción-salida y alimentación
Se llaman así a los corrales que rodean
a la sala o corral de ordeño; en los cuales
se recibe y retiene al ganado procedente de los potreros antes de
pasar a dicho ordeño.
A la salida de la sala
de ordeño, normalmente existe otro corral en el cual las vacas que
han sido ordeñadas permanecen junto con sus crías en caso de fincas
tradicionales. Según la rutina de manejo, las vacas pueden recibir algún suplemento en el puesto
de ordeño, antes o después del ordeño.
De acuerdo a lo anterior, tendremos corrales, antes o después del ordeño:
recepción-alimentación o salida-alimentación, respectivamente.
En cualquiera de los casos, debe pensarse bien en
detalles como:
Número de animales a alimentar.
Tipo de comederos: lineales-abiertos, de una entrada,
doble entrada, puestos individuales, etc.
Espacio por animal en el comedero.
Ubicación de los comederos y bebederos.

