Según la FAO, la pobreza extrema llegará a 82 millones de personas en América Latina. Potenciar la agricultura familiar es una forma para erradicarla

La Organización de
las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO),
junto al Mercosur y el Sistema de Integración Centroamericano (Sica)
desarrollaron los diálogos sobre los avances de los planes y las políticas del
Decenio de las Naciones Unidas para la Agricultura Familiar en la ciudad de
Santiago de Chile. El evento
contó con la presencia de 10 ministros y viceministros, representantes de 24
países y 200 delegados.
En el diálogo se estableció el compromiso para elaborar e implementar agendas de políticas públicas dedicadas a potenciar a los agricultores familiares por su rol clave en la erradicación del hambre y la pobreza, y la mitigación de los efectos del cambio climático.
Mario Lubetkin, representante regional de FAO para América Latina y el Caribe y los ministros de Bolivia, Belice, Chile, Costa Rica, Panamá y representantes del gobierno de Uruguay fueron algunos de los líderes que generaron la conversación alrededor de esta problemática.
Los representantes
destacaron que es necesario aumentar la inversión y presupuestos para construir
una nueva gobernanza del desarrollo rural en América Latina y Caribe. También se remarcó que es
fundamental orientar presupuesto a la agricultura familiar como estrategia para
combatir la desigualdad en los territorios y proveer la sociedad con alimentos
sanos y nutritivos producidos de modo más sostenible.
En su intervención, Lubetkin hizo un balance de las
cifras que se proyectan alrededor del indicador de la pobreza en la
región. "Sólo entre 2019 y 2021, las cifras de hambre
aumentaron a más de 13 millones de personas y se proyecta una pobreza que
llegará a 201 millones de personas y una pobreza extrema que llegará a 82
millones de personas en 2022", dijo.
El representante de la FAO en la región añadió que
para solucionar este panorama se requiere un trabajo conjunto entre los países.
"Esperamos seguir trabajando junto a los gobiernos y todos los actores de
la región, junto a la sociedad civil y la academia, con nuestras capacidades técnicas
podemos aportar para facilitar iniciativas que refuercen los lazos de
integración y solidaridad", manifestó.
En la actividad también intervino el ministro de Agricultura de Chile, Esteban Valenzuela, quien agradeció a FAO por haber dispuesto el espacio para el evento y agradeció el trabajo humano de las personas que incentivan la agricultura familiar campesina en su país.
En esa misma línea se pronunció el ministro de
Agricultura Seguridad Alimentaria y Empresas de Belice, José Abelardo Mai de
Belice, quien aseguró que "si no fuese por la resiliencia de estos
productores, nuestra economía se habría contraído mucho más de lo que lo hizo,
que fue 14% en el año 2020", señaló.
Por su parte, el Ministro de Desarrollo Rural y
Tierras del Estado Plurinacional de Bolivia, Remmy Gonzáles, dijo que su país insistirá en
el apoyo a los sistemas nacionales de investigación agropecuaria, "para
consolidar y expandir el acceso de productores y productoras de la agricultura
familiar a los mercados y así fortalecer las economías de las comunidades
rurales".
Posteriormente, Víctor Carvajal, Ministro de
Agricultura y Ganadería de Costa Rica, recalcó que "en la actualidad los
mercados no sólo piden alimentos de calidad, sino producción sostenible con
baja carga química". Por ello, consideró indispensable generar
apoyo a la agricultura familiar y planteó la necesidad de que los gobiernos
avancen rápidamente en la modernización de la producción rural familiar.
María Fernanda Maldonado, directora general de
Secretaría del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca del Uruguay
insistió en que la agricultura familiar y la pesca artesanal
son actores claves para la seguridad alimentaria, la lucha contra la pobreza y
la transformación de los sistemas agroalimentarios.
Finalmente, la viceministra de Desarrollo Rural de
República Dominicana, Miriam Estela Guzmán de Tejada, remarcó que "para que la
agricultura familiar sea sostenible, tiene que ser rentable, asociada,
investigada y financiada".
