
Para Eduardo Kerguelen Espinosa, gerente general de Subastar S. A., la carne colombiana ha recibido reconocimiento a nivel global por ser producida a base de pasturas y está conquistando más mercados, por lo cual este no es el momento de frenar su proyección hacia el exterior.
“De ninguna forma podemos truncar este avance. A nivel mundial hay un déficit de proteína animal, y lo que nos debe preocupar es cómo aumentar nuestros indicadores de producción en pastoreo”
El dirigente agregó que la preocupación principal como país y como sector ganadero es impulsar una política agropecuaria estable y duradera en el tiempo para que las exportaciones de bovinos en pie y carne se mantengan para seguir recibiendo divisas sin menoscabo del consumo interno.
Además, calificó como “muy irresponsable” la propuesta de “cancelar o parar” las exportaciones de ambos productos. Explicó que el mercado se regula por la dinámica de oferta y demanda, por lo que considera que si el valor del ganado colombiano se eleva, sus ventas en el exterior caerán.
“Si hoy estamos exportando carne y ganado en pie a buen ritmo es porque hemos logrado ser competitivos a nivel mundial”, manifestó el gerente general de Subastar.
Por su parte, el economista Óscar Cubillos Pedraza explicó las razones de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán) y la Cámara de la Industria de Alimentos de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI) sobre la inconveniencia de estas restricciones.
A su juicio, “las consideraciones de la ANDI son muy acertadas pues consideran que las problemáticas frente al alza del precio de la carne no se concentran en una única variable y establecer un peso mínimo de exportación no resuelve el problema”.
También describió las razones técnicas de Fedegán para oponerse a las medidas restrictivas, entre las que se encuentran el alza generalizada en el mundo de los precios del ganado o que el cepo de Argentina a las exportaciones en 2021 no ha bajado los precios internos.
En cambio, las autoridades deberían centrarse en resolver los efectos colaterales del Decreto 1500 de 2007, que a su juicio es “el mayor problema de la cadena hoy día” así como consideró “urgente implementar el sistema de identificación y trazabilidad animal”.
Kerguelen coincidió en que Argentina es un ejemplo de que las limitaciones no sirven para bajar el precio interno y detalló que la carne no ha encarecido tanto como otros alimentos.
“El precio de la carne ha subido 58 % en los últimos 3 años. En cambio, las legumbres, el tomate, el arroz, han aumentado más de 150 %. Hoy lo que menos ha incrementado en la canasta familiar es la carne. Si hoy decimos que vamos a cerrar las exportaciones para que el precio de la proteína baje es el error más grande. Hace un año, Argentina limitó las exportaciones de carne y el efecto que buscaba el gobierno de bajar el costo interno no se dio”, puntualizó.
FUENTE: CONTEXTOGANADERO
