La aparición de nuevas tiendas y emprendimientos de
productos agrícolas orgánicos, una conciencia creciente de alimentación sana y
cuidado del medio ambiente aparentan la existencia de un auge en la producción
y ventas de esta línea en Colombia. Pero, aunque hay un leve aumento en el
consumo, todavía se trata de un mercado pequeño, frente al tradicional.
Según Luis Betancur, presidente de la Federación
Orgánicos de Colombia, “en los estratos altos hay algún consumo. Por moda o
salud la gente tiende a comprar cosas naturales o saludables, pero no tiene muy
claro el concepto de orgánico”.
En materia de hectáreas sembradas, las cifras
confirman que se trata de un negocio estancado. “Hay estimativos, mas no
estadísticas certificadas, que hoy puede haber unas 90.000 o 100.000 hectáreas
dedicadas a la agricultura orgánica en el país, lo que ni siquiera alcanza al
1% del total de hectáreas cultivadas”, aseguró Betancur.
Si comparamos esa cifra con la de otros países, el
panorama no es el mejor. Perú, con una economía parecida a la colombiana,
dedica 700.000 hectáreas a la agricultura orgánica. En Argentina son 3,6
millones y en Australia, líder mundial en la materia, cerca de 40 millones. En
total, alrededor del mundo hay 72,3 millones de hectáreas dedicadas a estos
cultivos.
