
En estos sitios se volvieron recurrentes las inundaciones, de hecho, en noviembre y diciembre pasado gran parte del valle de Nemocón se vio igualmente inundado por las continuas oleadas invernales y el consecuente desbordamiento del río Checua.
“Los productores generalmente cuando suceden estos fenómenos naturales sacan a los animales de sus fincas en camiones y se los llevan a otros sitios, pero son circunstancias que generan costos inesperados que se convierten en pérdidas económicas de sus actividades”, agregó.
Terminar el dragado
“No se adelantan –desde el 2015– los requerimientos necesarios para terminar el dragado del río. ¿Qué significa esto? Que debió hacerse el dragado de 12 kilómetros y solo se ejecutaron 9 km. Faltaron los últimos 3 km que se consideran los de mayor importancia ya que son los que llevan a la desembocadura del río”, sostuvo Yeison Hernández Guzmán, secretario agropecuario de Nemocón.
Radicamos un requerimiento para terminar el dragado, pero no ha avanzado como se esperaba debido al tema de la pandemia.
Además, sucede que el río se está llevando partes del terreno –que los técnicos llaman ronda hídrica– y el propósito es recuperarlo.
Estamos apoyando a los ganaderos en el correspondiente desalojo de las fincas y en el traslado de los animales y, asimismo, reparando los diques y el propósito es vincular a la CAR en estos temas.
Actualmente ¿Qué sucede? Somos un municipio de categoría sexta y no tenemos los recursos que en el momento se requieren. “Tenemos muy pocos recursos financieros para gestión de riesgo al año”, replicó Hernández Guzmán.
Enfatizó que el propósito de esta administración es terminar el dragado y mitigar los riesgos.
En Tabio no para de llover
Un productor que pidió reserva de su nombre manifestó que no para de llover en el municipio de Tabio en Cundinamarca.
“Hay exceso de agua, muchísima y eso trae infinidad de problemas en el diario acontecer del hato ganadero en esta región de la sabana de Bogotá”.
Los desajustes se pueden resumir en 6 aspectos fundamentales. El primero es que el ganado sufre mucho y también se enferma, el segundo, se afecta la capacidad productiva de las vacas y, el tercero, se disminuye el volumen de litros de leche.
Asimismo, el cuarto aspecto es que los pastos se recuperan más lentamente, el quinto, los trabajadores están físicamente fatigados ante los innumerables inconvenientes que surgen diariamente, y el sexto, el personal está muy afectado por su salud pues el invierno y el frio ha traído gripas y demás afecciones.
“Así se vive este excesivo invierno con demasiada abundancia de lluvia que afecta todo a su paso”, expresó.
FUENTE: CONTEXTOGANADERO
